Dos suboficiales de la Policía murieron y otro resultó herido en un atentado con granada en el departamento peruano de Ayacucho, que el Gobierno atribuyó a “narcoterroristas” .
Una veintena de desconocidos armados con fusiles de largo alcance lanzó desde un camión una granada de guerra a un vehículo policial cerca a las 03.00 hora local en Santa Rosa de Occaña, a unos 5 kilómetros de la provincia de Huanta, dijo el director general de la Policía Nacional, David Rodríguez.
El ministro peruano del Interior, Luis Alva, explicó a la Cadena Peruana de Noticias (CPN) que la patrulla policial atacada “fue emboscada por la insania narcoterrorista que existe en la zona”, cuando acudió a auxiliar un supuesto asalto en la carretera.
El ministro dijo que aún no se sabe cuántos eran los atacantes, pero que la policía peruana logró capturar el vehículo que usaron y al conductor del mismo.
Los suboficiales Alberto Quispe Arboledo y Julio César Solano Cipriano murieron tras la explosión, mientras que Elías Pahuacho Córdova fue herido por esquirlas en la pierna y el brazo, aunque está fuera de peligro, indicó el jefe de la Policía a Radio Programas del Perú (RPP).
Alva aclaró que el policía herido no presenta lesiones de gravedad y ha sido internado en el hospital de Huamanga, la capital de Ayacucho.
A pesar de que se trata del tercer atentado narcoterrorista contra fuerzas del orden en menos de dos meses, Alva insistió en que son “hechos aislados”.
El lugar donde ocurrió el atentado forma parte del Valle del Río Apurímac y Ene (VRAE), que abarca los departamentos de Ayacucho, Junín y parte de la Amazonía, y es una de las principales zonas de cultivo de hoja de coca y de producción de cocaína en Perú.
Además, en el VRAE se desplazan remanentes de la banda maoísta Sendero Luminoso, que desconocieron el alto al fuego ordenado por su fundador y líder, Abimael Guzmán, tras su captura en 1992.
“Sendero luminoso actúa como sicario del narcotráfico en la zona del VRAE, a veces los contratan para represalias contra las fuerzas del orden, a veces son los mismos narcotraficantes los que ejecutan su venganza, pero el hecho que ésa se ha convertido en una zona de violencia liberada al narcotráfico”, señaló a Efe el ex ministro del Interior Fernando Rospigliosi.
Aunque “esta emboscada pareciera que ha sido cometida por Sendero Luminoso”, advirtió Rospigliosi, tras considerar que la acción armada no precede a operaciones de las fuerzas de seguridad contra el narcotráfico en la zona.
“Hasta donde se sabe no ha habido acción de las fuerzas del orden que lleven (a pensar) en una represalia del narcotráfico”, afirmó.
Rospigliosi, al recordar que los recientes atentados en las sureñas localidades de Ocobamba y Tayacaja se debieron a decomisos de droga y la muerte de personas que transportaban esta sustancia ilícita.
En la madrugada del 1 de noviembre, un policía murió en el ataque que un grupo de presuntos narcoterroristas fuertemente armados perpetró contra la comisaría de Ocobamba, en el departamento de Apurímac, colindante con Ayacucho.
Dos semanas después, cuatro policías murieron y dos resultaron heridos al ser acribillados en una emboscada en la provincia de Tayacaja, en el departamento de Ayacucho.
via: EFE y El Universal


























