Hasta que un día la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) se puso los pantalones y salió a defender el derecho de los clubes andinos para jugar en sus respectivas sedes. Según un documento difundido por la Federación Boliviana de Fútbol, el Comité Ejecutivo decidió mantener la programación de los partidos en los estadios que los clubes han escogido previamente, a la vez que insta a los clubes brasileños a cumplir con los partidos en los horarios y sedes ya pactados.
De esta manera, el Cienciano del Cuzco (Perú), San José de Oruro y Real Potosí (Bolivia), y Liga Deportiva Universitaria de Quito (Ecuador) podrán jugar los partidos correspondientes a la Copa Santander Libertadores, a pesar que en un principio la FIFA había prohibido los partidos en ciudades con altura mayor a 2750 metros sobre el nivel del mar, pero que dejaba a las confederaciones la potestad de aplicar dicha normativa o no entre sus afiliados.
Mientras tanto el presidente del Flamengo, Marcio Braga, sigue de gira por el mundo para conseguir adherentes a su oposición de jugar en la altura (más allá del respaldo del Fluminense, Sao Paulo, Cruzeiro y Santos FC), argumentando una supuesta defensa de la integridad física de los jugadores. Incluso se comenta que podría acudir a la ONU para defender los “derechos humanos” de los futbolistas. Por lo pronto se entrevistará con Joseph Blatter en búsqueda de respaldo para su boicot, amparado en la norma FIFA correspondiente.
Como se sabe, Cienciano recibirá al Flamengo el 9 de abril en la ciudad del Cuzco en partido correspondiente al Grupo 4 del máximo torneo continental. Sin dudas, mucha agua pasará bajo el puente hasta que resuelva esta controversia y podamos saber a ciencia cierta si se juega o no dicho partido.
fuente original: perucampeon































