Algunas no incluían la respuesta correcta entre las opciones. Colegio de Profesores encargó análisis técnico de la evaluación.

El concurso de nombramiento de maestros está en su fase final, pero las críticas al examen tomado a los postulantes en marzo continúan. Según un estudio que mandó realizar el Colegio de Profesores del Perú, había once preguntas defectuosas, por lo que el número de los que aprobaron debería ser mayor.

El Colegio de Profesores del Perú-Región Lima le encargó a la fundación Qatari Perú hacer un análisis técnico de la prueba. En esta fundación, que tiene dos años de existencia, colaboran profesionales de diversas disciplinas vinculados a las academias preuniversitarias.

Un equipo de unas veinte personas resolvió el examen y encontró preguntas que presentaban más de una alternativa válida, que no correspondían al currículo o en las que ninguna de las opciones indicadas era la respuesta correcta.

Las preguntas viciadas representaban el 2% del examen para los niveles de inicial y primaria, 5% en el área de matemática, 7% en el de ciencia, tecnología y ambiente y 3% en el área de ciencias sociales.

NINGUNA DE LAS ANTERIORES
“¿Cuál de las siguientes expresiones no es consecuencia de la Guerra con Chile? –interrogaba el problema 77 del nivel secundaria, área de ciencias sociales–. (a) La pérdida de Tarapacá, (b) La caída del crédito externo, (c) La entrega de guano a Chile, (d) La destrucción de centros culturales como San Marcos y la Biblioteca Nacional, y (e) La destrucción de nuestra escuadra”. “Todas son consecuencias”, indica el historiador Héctor López Martínez. Lo mismo concluyó el equipo de Qatari Perú.

Otro ejemplo: una analogía. “Mensaje es a emisor como: ¿lección a alumno?, ¿examen a paciente?, ¿comida a comensal?, ¿cuadro a coleccionista? o ¿alegato a patrocinado?” Era el problema 25 del área de matemáticas y una pregunta común a todas las especialidades. Como apunta Qatari Perú, entre mensaje y emisor se observa una relación de correspondencia. El emisor es el autor y el mensaje, la obra. Esta relación no se aprecia en ninguna de las cinco posibles respuestas.

“Una sola pregunta defectuosa altera significativamente los resultados”, sostiene Geraldo Schabauer, director de estadística de Qatari Perú. Él confirmó esa premisa mediante pruebas estadísticas aplicadas a este y a tres concursos de docentes anteriores.

NUEVO CÁLCULO
La fundación propone compensar a los postulantes aumentándoles 0,2 puntos –el valor que tenía una respuesta correcta– por cada pregunta defectuosa. ¿Pero no hubiera sido mejor recalcular las notas calificando solo sobre 89 preguntas? Según Nicolás Ordóñez, otro dirigente de Qatari, esa salida tendría sentido si los errores hubieran sido detectados y advertidos de antemano. Como ello no ocurrió, los postulantes perdieron tiempo y se estresaron tratando de resolver las preguntas en cuestión, un efecto difícil de cuantificar. En su opinión, solo queda restituirles el valor de esas preguntas, asumiendo de buena fe que hubieran contestado bien.

El equipo de analistas cuestiona el tiempo de duración de la prueba: tres horas para 100 preguntas de razonamiento y conocimientos. A razón de 1,8 minutos por ítem. Qatari Perú dice que en varias preguntas de matemática hallar la respuesta tomaba más de 15 minutos.

Esa organización estima que, en promedio, los postulantes de las distintas especialidades demoraron 2,6 minutos en resolver cada pregunta y dejaron sin resolver 19 preguntas por falta de tiempo.

Como el nerviosismo generado por la falta de tiempo facilita que los postulantes se equivoquen, la fundación propone que se les compense a todos con 0,95 puntos adicionales (el puntaje que se les descontaría por contestar mal esas 19 preguntas).

Si se siguiera esos criterios, serían 1.674, y no 151, los docentes que aprobaron al menos con 14 de nota, y que por tanto debían seguir en carrera para acceder a una plaza en algún centro educativo. La nueva cifra equivale al 0,9% del total de postulantes. De igual modo, el número de los que sacaron entre 11 y 13,95 y tendrían derecho a ocupar una vacante por contrato se elevaría a 32.514 (17,7% del total). El gobierno aseguró que apenas 8.593 tuvieron 11 o más.

El presidente de Foro Educativo, Ricardo Cuenca, también critica el diseño de la evaluación. “Había preguntas capciosas que, más que medir el conocimiento, medían la habilidad de responder. Además encontramos preguntas que podían tener dos o más respuestas válidas, porque las opciones no eran lo suficientemente excluyentes. Otras estaban mal formuladas; su redacción era poco precisa, había un margen para la subjetividad”, comentó Cuenca.

Tras recordar que el valor de una prueba de opción múltiple, como la aplicada, radica en que no haya dudas sobre las respuestas, subrayó que hubiera sido mejor optar por un modelo de evaluación enfocado más en las habilidades y aptitudes pedagógicas. “En otras partes se utilizan filmaciones de clases y clases modelo. Aunque aquí hubo clases modelo con los profesores que pasaron a la segunda fase, este recurso debiera usarse con todos y no solo con el grupo más restringido, por más de que resulte caro”, agregó.

En marzo Sigfredo Chiroque, del Instituto de Pedagogía Popular, había dado su lectura de los hechos: por la prisa con la que se elaboró el examen, no se implementó un adecuado filtro de calidad.

Compensación, no anulación
El decano regional del Colegio de Profesores, Jorge Ruiz, señala que su gremio presentará un reclamo ante el Ministerio de Educación, a raíz de las observaciones de Qatari Perú.

Pero no solicitará la anulación del examen. Lo único que desea es que se les conceda a los postulantes una compensación en el puntaje, de modo que no queden fuera de carrera aquellos que fueron desaprobados injustamente. “La nulidad perjudicaría a los que ya ingresaron”, puntualizó.

Como era de esperarse, el Sutep esgrime una posición más radical. El dirigente nacional Marino Flores reveló que los líderes del sindicato se reunieron con un especialista de la Universidad de San Marcos para analizar la prueba. Detectaron preguntas con más de una respuesta posible, entre otras deficiencias.

“Vamos a solicitar al Ministerio de Educación que haga una auditoría. Si el examen fue una estafa, debería tomarse una nueva prueba”, indicó.

CLAVES
Menos del 5% aprobó el examen
La evaluación fue diseñada y tomada por la Universidad ESÁN. Este Diario le solicitó una entrevista a Peter Yamakawa, vicerrector de Investigación de ESÁN y responsable del examen, a través de su secretaria Elsa Gonzales. Le escribimos por correo electrónico y llamamos dos veces. No obtuvimos respuesta.

El examen tuvo una primera parte de 60 ítems dedicada a temas de comunicación (lenguaje), razonamiento lógico y conocimientos pedagógicos generales. Después venían 40 ítems sobre el currículo y 10 preguntas de especialidad. Todo esto tomaba tres horas.

Solo los que aprobaran la prueba con 14 o más podían acceder a la segunda fase del concurso para el nombramiento. Apenas el 4,69% aprobó al menos con 11.

 

por:Por Iván Herrera Orsi para El Comercio de Lima